
Amelie dice: ” Recapitulemos. De niña quería ser Dios. Pronto entendí que era pedir demasiado: sería Jesús. Sin embargo, rápidamente tomé conciencia de mi exceso de ambición y acepté “hacer” de mártir cuando grande.Siendo adulta resolví ser menos megalónoma y trabajar como interprete en una empresa japonesa. Por desgracia era demasiado bueno para mí y tuve que bajar un escalón para convertirme en contadora. Pero no había freno a mi vertiginoso derrumbe. Fui entonces trasladada al cargo de nada en absoluto. Lamentablente -debería haberlo sospechado- “nada en absoluto” todavía seguía siendo un exceso para mí. Entonces recibí mi útimo destino: limpiar cagaderos. Se queda callada por un momento y luego continúa.
La historia comienza así:“Monsieur Haneda el superior de Monsieur Omochi, que era el superior de Monsieur Saito, que era a su vez superior de mademoiselle Mori”.Me queda mirando con esas enormes esferas negras que tiene y después agrega: “Áunque podría relatartelo de otro modo. Yo estaba bajo las órdenes de Mademoiselle Mori, que estaba bajo las órdenes de Monsieur Saito, y así sucesivamente, con la salvedad que las órdenes podían, cuesta abajo, saltar los escalones jerárquicos. Así en la Compañía Yumimoto, yo estaba bajo las ordenes de todo el mundo”¿ Prefieres que te cuente la historia desde el inicio?.
Desde pequeña creo ser Dios “un Dios cuyas únicas preocupaciones son la ingestión, digestión y -su consecuencia directa- la excreción. Como soy Dios y Dios se reduce a un simple Tubo Digestivo, construyo mi propia “Metafísica de los Tubos”. Recuerdo que cuando mi padre era Presidente del Banco Francés Italiano, cierto funcionario presentó un memorandum que decía literalmente “el Banco tubo que tomar medidas drásticas”; desde entonces se le conoció como el Hombre del Tubo. A partir de ahí me declaré un “Tubo ciego” mudo, mezcla de hastío y vacío. Constituida por una materia hueca. Niña-Dios . Ser-sin-Ser. Mis padres me llamaron “La Planta”.

Ahora bien, siendo niña-tubo-planta-dios a los seis meses ya hablo japonés y francés pero callo. Inmóvil y silenciosa, todos creen que padezco un bloqueo evolutivo. Sin embargo, sobornada por mi abuela con un chocolate a los tres años no resisto más y hablo. Desde esa edad me acuerdo de todo. ¿Para que más mi querida Mylene? Si solo valen los recuerdos placenteros, pues son “la esencia de la voluptuosidad”. Aunque como eres tú mi única amiga debo confesarte un descubrimiento sorprendente:
“Desde los tres años en adelante no sucede nada más”
Extraido del Blog. La Exhibición Perturbada.
http://confidencial.blogsome.com/
2 Comments:
No está mal el texto pero puede mejorar.... Reformulando esa metafísica de los tubos.
Yo también de San Pedro sin Paz...
Oscar Orellana}
Gracias por interesarte, aunque en realidad no sé si fue de tu interés o no
En
es un hecho el q me interesara la historia.
aunque solo publicarlo porq si tambien es una opción pero para q...
Exhibición Perturbada es un blog q siempre rondo viendo algun nuevo tema para entretenerme leyendo...
saludos...
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